Servicios de movilidad global

Administrando la movilidad frente al coronavirus

En todo el mundo, la expansión del coronavirus está teniendo un importante impacto humanitario y, cada vez más, un impacto económico, desde los mercados de capitales a las cadenas de suministro globales. A medida que los gobiernos se mueven rápidamente para contener la expansión del virus, los empleadores globales también están trabajando para ver cómo administrar empleados en áreas afectadas al mismo tiempo que se continúan las operaciones.

Los desarrollos diarios en la expansión del virus han llevado al Centro Estadounidense de Control de Enfermedades a notar que la necesidad de contener su avance podría causar disrupciones serias en el trabajo para los empleados. Para las empresas multinacionales con operaciones globales, la gran posibilidad de que los empleados se trasladen a través de las fronteras internacionales ya sea como parte de estrategias de continuidad del negocio o por razones personales, presenta una serie de problemas fiscales inesperados que también deben abordarse.

Al revisar cómo están respondiendo los gobiernos en relación con el cumplimiento tributario individual, los empleadores pueden comprender y abordar las áreas de riesgo tributario que deberían considerar a la hora de formular políticas para los arreglos de trabajo durante los próximos meses.

La respuesta fiscal inicial

La mayoría de los gobiernos están adoptando un enfoque de "esperar y ver" en respuesta al impacto sobre las declaraciones anuales de impuestos individuales y los cambios fiscales en respuesta a los efectos económicos del coronavirus. Si bien un puñado de países ha extendido los plazos de presentación de impuestos para aliviar la carga de cumplimiento para los contribuyentes durante este momento difícil, muchos más aún no han anunciado cambios.

Los contribuyentes deben, por lo tanto, continuar tomando medidas para cumplir con sus obligaciones normales de cumplimiento tributario. Para los empleados con movilidad internacional que pueden presentar declaraciones de impuestos en más de un país, se deben asumir obligaciones de cumplimiento normales para cada país. Cuando existan obstáculos importantes para obtener la información requerida para completar una declaración de impuestos, se podría extender el plazo de presentación por solicitud o, alternativamente, revisar si existe una causa razonable para una presentación tardía y solicitar a las autoridades fiscales apropiadas que eliminen las posibles sanciones.

Una excepción es Hong Kong, que abordó el impacto del coronavirus (y las secuelas de las protestas de 2019) en su presupuesto de 2020 al presentar una serie de medidas destinadas a estimular la economía local. El Presupuesto propone una reducción del impuesto sobre la renta laboral, con un tope máximo de HK $ 20,000 (alrededor de US $ 2,550) y un pago en efectivo por única vez a los residentes permanentes de Hong Kong de 18 años o más de HK $ 10,000 (alrededor de US $ 1,250).

Para las compañías multinacionales con empleados ubicados en Hong Kong y otros países, será importante identificar cómo se manejan dichos incentivos como parte de las políticas de asignación e impuestos. ¿Los beneficios se acumularán para el individuo o la empresa? ¿Cómo se comunica esto a los empleados internacionales? Además, para los empleados atrapados en las áreas afectadas, ¿qué apoyo se proporciona para administrar sus impuestos y mitigar el impacto de posibles sanciones por presentación tardía?

Resumen de las medidas de impuestos en algunos países afectados*

País

Fecha límite de presentación extendida

Otras medidas de impuestos o consideraciones

China

No

Residencia fiscal en un país extranjero para personas que no pueden salir de China o que no pueden volver a ingresar desde otro país debido a importantes restricciones de viaje

Hong Kong (China)

No, para las declaraciones del 2019/20

El Presupuesto 2020 anunció una reducción única de impuestos de HK $ 20,000 (aproximadamente US $ 2,550) y un pago único a los residentes permanentes de HK $ 10,000 (aproximadamente US $ 1,250).

Italia

No

La retención de impuestos y las obligaciones relacionadas se suspenden en toda Italia por un período definido para los empleadores. Se esperan más actualizaciones.

Japón

Sí, un mes

 

Las medidas incluyen asistencia financiera para los empleados que no pueden trabajar desde su casa y tener licencia sin goce de sueldo debido a medidas de contención

Corea del sur

No

Ninguna

Singapur

No

Ninguna. Los acuerdos de permisos de trabajo deben revisarse para los empleados ausentes en Singapur y los que se dirigen a Singapur.

Reino Unido

No

Las personas que no pueden salir del Reino Unido pueden descontar días de presencia para determinar la residencia fiscal si califican como "circunstancias excepcionales".

EEUU

No

El IRS y la Defensa del Contribuyente están revisando el impacto potencial en la actual temporada de presentación de impuestos. La reducción de impuestos de nómina se propone, pero está pendiente.


*Siendo el 11 de marzo del 2020

Fuente: Grant Thornton

El panorama de movilidad durante el coronavirus

Muchos empleadores tienen o probablemente anunciarán cambios en los arreglos laborales en los próximos meses. Las iniciativas que están implementando las multinacionales incluyen permitir que los empleados trabajen de forma remota desde su hogar, limitar los viajes de negocios a nivel nacional e internacional, cancelar eventos y reubicar a los empleados a nuevas ubicaciones internacionales. La flexibilidad tiene el potencial de crear nuevos desafíos para los profesionales de la movilidad, ampliando sus responsabilidades y aumentando la complejidad de gestionar los riesgos fiscales durante la respuesta al coronavirus.

Encontrar y gestionar "expatriados sigilosos"

Fuera del programa formal de movilidad de empleados de una empresa, las empresas multinacionales ya habían visto que los empleados a veces optan por reubicarse a sí mismos y a sus familias en eventualidades 'basadas ​​en respuestas'. No es sorprendente que los empleados tanto en China como en otras naciones de Asia-Pacífico se hayan mudado a los países menos afectados antes de la expansión del virus. Llevando la política de "teletrabajo" más allá de su resultado previsto, los empleados pueden tomar precauciones con poca o ninguna visibilidad para sus empleadores, particularmente cuando los viajes se organizan fuera de los sistemas corporativos de reserva de viajes.

Los profesionales de la movilidad deberán trabajar en estrecha colaboración con recursos humanos y las unidades de negocio para encontrar y administrar empleados que se muden sin autorización a un nuevo país para trabajar. Mientras las empresas responden al virus con sus propias pautas de viaje, los empleados pueden mudarse sin aprobación formal.

  • Riesgo de un establecimiento permanente: cuando los empleados trabajan desde un país de forma remota o en un país en el que la empresa no tiene una entidad corporativa existente, ponen el negocio en riesgo de crear una presencia corporativa imponible en ese país. Esto puede dar lugar a que las ganancias de la empresa empleadora se tengan que destinar a impuestos corporativos en el país donde se reubica ese empleado. Los hechos y circunstancias de cada situación deben revisarse en su momento, pero cuando un empleado se encuentra en un país fuera de donde está empleado durante un período prolongado puede crear un establecimiento permanente allí como un lugar fijo de trabajo de facto o basado en el papel que desempeñan en el país.

    Si bien muchos tratados de doble imposición brindan protección, donde no existe un tratado o hay reubicaciones a más largo plazo, será importante revisar si estos 'expatriados sigilosos' están creando riesgos relacionados a impuestos corporativos y, de ser así, determinar cómo deben prepararse las empresas tomar las medidas atenuantes apropiadas. Esto puede implicar la reubicación del empleado o incluso requerir un permiso de ausencia en algunos casos.

  • Impuestos individuales: cuando los empleados se trasladan a un nuevo país en respuesta a la propagación del virus, también pueden desencadenar obligaciones de impuestos sobre la renta personal. Los empleados deberán comprender las implicaciones impositivas individuales de su presencia en un nuevo país, si pueden planificar viajes para mitigar los impuestos bajo un tratado de doble imposición. Para los expatriados sigilosos, las compañías multinacionales podrían querer extender la asistencia tributaria a estos nuevos expatriados donde ayude a administrar el cumplimiento tributario.

  • Retención e informes de payroll: los empleadores también verán que tienen obligaciones de informes de nómina y retención de impuestos para estos empleados, ya sea a través de una entidad local o como un empleador no residente. Las obligaciones asociadas que recaen en el negocio deben entenderse para garantizar el cumplimiento global continuo, pero podrían dar lugar a complejidades y costos impositivos adicionales, particularmente donde se consideran las obligaciones impositivas del empleo local.

  • Seguridad social: si bien muchos países tienen una extensa red de tratados de doble imposición, la mayoría tiene un número más limitado de acuerdos bilaterales de 'totalización' que permiten que la seguridad social del empleador y del empleado se realice solo en el país de origen de un empleado. Por lo tanto, los empleados que trabajan en nuevos países pueden generar responsabilidades adicionales de seguridad social para ellos y sus empleadores, que pueden ser muy altas.

  • Doble imposición: los empleados también deben tener en cuenta la ley del país al que se trasladan. Algunos países, Brasil y China, por ejemplo, pueden considerar los ingresos pagados localmente como totalmente imponibles en ese país, independientemente de dónde trabaje físicamente el individuo. En la medida en que un expatriado sigiloso se vuelva gravable en otro país, ese empleado puede enfrentar complejidades y mayores cargas impositivas inesperadamente. Una empresa necesita determinar qué soporte, si lo hay, garantiza este tipo de situaciones.

Las compañías multinacionales deberían revisar el impacto del virus en sus negocios, sus proveedores y sus clientes. Puede ser aconsejable reubicar equipos de empleados en roles estratégicamente importantes en áreas fuera de riesgo o mantenerlos en su lugar por un período de tiempo más largo de lo esperado. Las asignaciones formales pueden aumentar como resultado de estas reubicaciones, para algunos empleadores, resultando en asignaciones que no se ajustan a los parámetros y la intención de la política de movilidad de una empresa. Las acciones ágiles y proactivas serán útiles para identificar los beneficios apropiados que los empleados y sus familias deberían recibir, para determinar el rango de cuestiones de impuestos y payroll en juego y para administrar efectivamente estas asignaciones durante un período de tiempo desconocido.

El rol de los profesionales de la movilidad

Los líderes de recursos humanos juegan un rol crítico en asegurarse que el negocio ejecute su estrategia de crecimiento global. En consecuencia, estos profesionales están teniendo cada vez más lugar en la mesa de directivos. Para los profesionales de la movilidad también, el crecimiento global requiere un compromiso estratégico con la empresa para que el talento pueda trabajar globalmente. El brote de coronavirus presenta una variedad de desafíos únicos y complejos para las empresas – desde la salud de los empleados a sus beneficios e impuestos. Con un compromiso proactivo con el negocio, los profesionales de la movilidad pueden ayudar a navegar el camino incierto por delante a medida que las empresas planean y actúan – identificando el riesgo fiscal, administrando complejidad y costo, y permitiéndole a los empleados el continuar trabajando cuando sea posible donde sea que estén ubicados.

Para ver los consejos de prevención según el Ministerio de Salud, acceda aquí.