La crisis financiera del 2008 promovió la revisión de regulaciones en el sector bancario. En este marco, nuevas entidades entraron al mercado ofreciendo soluciones digitales que combinan servicios tradicionales y oportunidades propias del mercado financiero online.
El Banco Central de la República Argentina emitió un comunicado dirigido a las Fintech anunciando modificaciones en la normativa vigente para los proveedores de servicios de pago.
El último Informe a las Naciones de la Asociación de Examinadores de Fraude Certificados (ACFE) ha reportado 2.110 casos confirmados de fraude en el mundo, con pérdidas de US$ 3.6 billones.
El sector de las finanzas no se encuentra aislado del resto de actividades humanas. Al ser tan regulado y dominado históricamente por grandes jugadores, hay resistencias y los cambios suelen demorarse, pero inevitablemente deben atender al nuevo cliente: millennials, centennials y baby boomers, que tienen formas de consumo diferentes, conocen de tecnología, entienden los riesgos, requieren inmediatez, experiencias ágiles, interoperabilidad, etc. Esto es campo fértil para las fintech.
