¿Por qué los impuestos son importantes para los criterios ESG?
Los impuestos tienen el potencial de afectar positivamente a cada componente del ESG. A través de impuestos, alivios e incentivos ambientales en el segmento “E” (Environmental = Ambiental), la contribución fiscal a la sociedad y la percepción pública en el segmento “S” (Social), y nuevas obligaciones, riesgos fiscales y controles en curso en el segmento “G” (Gobernanza). De hecho, según Dan Dickinson, Socio referente de Impuestos y ESG y Líder de Impuestos de Grant Thornton Reino Unido, “los recortes de impuestos abarcan toda la agenda del ESG”.
Desde el punto de vista ambiental, es probable que todas las organizaciones tengan objetivos destinados a reducir el daño general percibido al medio ambiente. Esto se aplica a todo tipo de organizaciones, independientemente de si las actividades de una entidad ya se consideran altamente contaminantes.
De manera similar, ahora existe una creciente presión gubernamental y legislativa sobre las organizaciones para que se ajusten y muchos gobiernos de todo el mundo buscan mostrar avances en sus objetivos económicos y acuerdos legalmente vinculantes en torno a la contaminación y las emisiones. Por supuesto, las emisiones de carbono suelen recibir la mayor atención en estas conversaciones, pero también es necesario considerar otros factores, incluidos los plásticos no reciclables y el uso de vertederos. En términos de utilizar esto en beneficio de cada organización, es importante analizar exhaustivamente el panorama actual para intentar determinar cómo afectará.
“Los programas de cambio tienen análisis complejos de costo-beneficio y los impuestos realmente pueden agregarles valor a través del horizon scanning, al detectar dónde los impuestos ambientales adicionales agregarán costos a sus cadenas de suministro en el futuro, así como incentivos a los que se puede acceder para ayudar a financiar costosos programas de cambio” - Dan Dickinson.
Las organizaciones se enfrentan a requisitos de gobernanza que han aumentado significativamente en los últimos años. Tomando al Reino Unido como ejemplo, ahora hay una serie de leyes que deben cumplirse, como el régimen del Oficial Superior de Contabilidad y la Ley de Financiamiento Criminal, por nombrar sólo algunas.
Este aumento de la supervisión se está sintiendo a nivel mundial, siendo el régimen de “Confianza Justificada” de la Oficina de Impuestos de Australia o el programa BEPS de la OCDE solo dos ejemplos que sirven para resaltar el creciente enfoque en la importancia de la gobernanza fiscal en todo el mundo. Los malos resultados pueden dar lugar a una intensa reacción pública y a un mayor escrutinio por parte de la administración tributaria, lo que enfatiza aún más el valor de procesos tributarios sólidos.
“En Argentina, contamos con un impuesto sobre combustibles fósiles líquidos y al dióxido de carbono que fue establecido por la Ley N° 27.430 de reforma tributaria, siendo uno de los primeros países emergentes en gravar los gases de efecto invernadero. Pero también hay incentivos como exenciones o diferimientos impositivos para la producción y el uso de fuentes de energía renovable a nivel Nacional y Provincial”, comenta Julia Adano, Socia líder de Impuestos de Grant Thornton Argentina. “Siguiendo las tendencias globales, es posible que a futuro nos encontremos con mayores impuestos que guíen a las empresas a realizar sus operaciones de manera más sostenible”.