
Su ubicación, conectividad, infraestructura, industria y capital humano la convierten en un pilar fundamental para el desarrollo de la región y del país. En 2024, el producto bruto geográfico (PBG) de la provincia de Santa Fe creció 4,1 interanualmente, impulsado por un crecimiento del 14,4% de los sectores productores de bienes. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura y la Industria manufacturera fueron los de mejor desempeño (57,9% y 4,5%, respectivamente) y mayor contribución a la tasa de crecimiento (5,33% y 1,16%, respectivamente).
La participación del PBG en el valor agregado bruto (VAB) nacional alcanzó el 10,1%, incrementando su peso en la economía del país. “En los últimos 30 años, la mayor participación fue en 2020 con una cuota del 10,7%; este dato nos indica que Santa Fe tiene margen de crecimiento. Por otra parte, según los últimos datos disponibles, en 2023 aportó 7,8% al PBI nacional”, detalla Fernando Fucci, Managing Partner de Grant Thornton Argentina.
Ubicada en la región Centro-Este de la República Argentina, tiene una posición estratégica para el comercio nacional e internacional. Es el eje central de la hidrovía Paraná-Paraguay, representando un tercio de la extensión total y es la puerta de salida del 75% de las exportaciones de cereales y oleaginosas del país. En el 2019, los principales destinos de los productos santafesinos fueron China (10,4%), India (8%), Brasil (7,8%), Vietnam (5,9%) e Indonesia (5,1%).
Exportaciones anuales con origen en la Provincia de Santa Fe
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario en base a IPEC.
La matriz económica de la provincia es una de las más diversificadas del país. Santa Fe ha sabido aprovechar las bondades de su suelo y ubicación para desarrollar múltiples industrias y proveer a tantas otras. Además, ha evolucionado a la par de los avances tecnológicos impulsando proyectos de investigación, desarrollo e innovación.
Actividad
“Su diversidad de climas y suelos permiten el desarrollo de actividades forestales, agropecuarias, mineras, de generación de energías, industriales y es pionera en el desarrollo científico y tecnológico para las diferentes etapas de producción”, comenta Leonardo Fraga, Socio de Auditoría de Grant Thornton Argentina. “Además, su entramado productivo está compuesto tanto por cooperativas y mutuales, como por MiPyMEs y grandes empresas nacionales y multinacionales”.
Agricultura
La provincia integra la región pampeana y su norte, la chaqueña. Su llanura se ve favorecida por la extensa red hidrográfica y clima diverso, que la convierten en terreno fértil para una amplia variedad de cultivos según la zona.
La producción agrícola en la provincia de Santa Fe es una de las más importantes del país, destacándose principalmente por cultivos extensivos como la soja, el maíz y el trigo. “En los últimos 20 años, ha habido profundas transformaciones tanto en estructura como en volumen”, explica Julia Adano, Socia de Impuestos de Grant Thornton Argentina y referente de la Agroindustria. “Uno de los cambios más significativos fue la expansión de la soja, impulsada por la adopción de nuevas tecnologías como la siembra directa y semillas genéticamente modificadas”.
La superficie sembrada de cada cultivo es dinámica año tras año, ya que los productores adaptan sus campañas según las condiciones climáticas y económicas del momento. No obstante, la soja se mantiene como el cultivo dominante desde finales de la década del 80 y en la campaña 2019-2020, la región centro-norte de la provincia se cosecharon 4,9 millones de toneladas con un rinde promedio de 34,7 quintales por hectárea, uno de los más altos registrados.
En la campaña 2024/25, la provincia tuvo la mayor superficie sembrada de su historia (6,32 millones de hectáreas) creciendo 240.000 hectáreas en comparación con el ciclo anterior. La soja lideró la expansión, seguida por el trigo, girasol, sorgo, algodón, cebada y arroz. La siembra de maíz se redujo debido a la presencia de la chicharrita, especialmente en el norte de la provincia.
En el norte, el algodón se ha expandido notablemente en los últimos 15 años y las exportaciones muestran una tendencia alcista. “En la última campaña se sembraron alrededor de 230.000hs, un 30% de la superficie total en el país, y la gran oportunidad se encuentra en el valor agregado”, explica Adano. “La capacidad instalada de producción de hilados, aceite, celulosa y algodón hidrófilo instalada no cubre la oferta de materia prima, que es llevada a otras provincias para su industrialización”.
Ganadería y lechería
11,6% del stock ganadero del país al 31 de diciembre 2025 está registrado en la provincia de Santa Fe, quien posee el segundo stock más alto en cabezas bovinas y en faena (17% del total nacional). En cuanto a vacas lecheras, a marzo 2026, el 32,1% del total se encuentran distribuidas en los más de 3000 tambos de la provincia (34,9% participación nacional).
El informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) de febrero 2026 reporta que el 29,2% de la leche se produce en la cuenca lechera santafesina, convirtiéndola en una de las más importantes de Argentina y Latinoamérica. Además, a nivel industrial, la provincia concentra a las principales elaboradoras y exportadoras y a un gran número de PyMES que abastecen el mercado local y dinamizan la economía regional.
Apicultura
De la mano de la agricultura y sus biomas, en todo el territorio provincial se desarrolla la apicultura. La oferta floral, las buenas prácticas y la tecnología aplicada permiten producir miel de calidad para el mercado externo. En 2019, a través de la Ley 13.870 de Promoción, Protección y Desarrollo de la Actividad Apícola en la provincia de Santa Fe se declaró de interés provincial el desarrollo de la apicultura como actividad económica, agroindustrial y productiva esencial.
“En Argentina, el 90% de la producción de miel está destinada a mercados externos”, comenta Adano. “Santa Fe, es una de las principales productoras del país y participa con un 15% del total nacional”.
Acuicultura
El este de la provincia recibe las aguas del río Paraná y tiene amplias condiciones naturales para el desarrollo de la acuicultura. El estado provincial, implementó un programa piscícola creando un semillero científico y unidades demostrativas para impulsar la producción de peces de agua dulce, ampliar la variación genética de diferentes especies y generar experimentación científica-tecnológica.
“La acuicultura es una alternativa sostenible a la pesca extractiva. A nivel mundial, más de la mitad del pescado consumido proviene de la acuicultura y Argentina ha crecido en la siembra de bogas, carpas, dorados, ostras, pacúes, ranas y surubíes, sustituyendo importaciones”, revela Adano. “En Santa Fe, las especies de agua dulce como pacú, sábalo y pejerrey pueden desenvolverse tanto en estanques como en jaulas en aguas abiertas, presentando una gran oportunidad de inversión y crecimiento en la provincia”.
Minería
En los últimos años, Santa Fe ha fortalecido su posicionamiento como proveedor estratégico de la industria miera-energética. “A la vera del Paraná, se encuentran diversas canteras de arena silícea, que es un mineral de tercera categoría y puede utilizarse tanto para la construcción, la industria del vidrio y la fundición, como en la industria petrolera para la extracción de gas y petróleo no convencional gracias a su alta pureza y granulometría”, comenta Estanislao de León, Socio de Auditoría de Grant Thornton Argentina y referente de la industria de Energía y Recursos Naturales.
“La arena silícea es un insumo crítico para la fractura hidráulica (fracking), que es la técnica que se utiliza en Vaca Muerta para la extracción de shale, donde un pozo puede requerir entre 10.000 y 15.000 toneladas”, agrega. “Si bien el transporte terrestre se presenta como la principal limitación debido a los costos logísticos por la lejanía con las cuencas hidrocarburíferas de la Patagonia, se puede aprovechar la hidrovía del Paraná”.
Así mismo, Santa Fe tiene un rol central como proveedora industrial y metalmecánica. La provincia concentra un entramando de empresas que fabrican bienes de capital, componentes, equipos, estructuras metálicas, bombas, tanques, cañerías y brindan soluciones para abastecer y satisfacer las necesidades de la actividad minera, petrolera y gasífera. “Este entramado, cuenta con un fuerte componente de PyMES industriales y permite cubrir gran parte de la demanda de insumos no extractivos, reduciendo costos por importaciones y fortaleciendo el contenido nacional de la cadena de valor energética”, reflexiona de León.
Transición energética
Además, Santa Fe realiza una contribución estratégica a la matriz energética nacional a través de la producción. La provincia es líder en biocombustibles, donde se ha consolidado un polo industrial paralelo al aceitero con capacidades productivas de más de 3.200.000 tn/año, produciendo alrededor del 80% de la capacidad instalada de biodiesel del país.
“El potencial del país en la industria del biocombustible es comparable al de Vaca Muerta y Santa Fe es el corazón”, comenta Gabriel Righini, Socio de Auditoría de Grant Thornton Argentina y referente de la industria de Energía y Recursos Naturales. “La provincia cuenta con 16 plantas habilitadas de 33 que hay en el país y una capacidad productiva cercana a 3,2 millones de toneladas anuales”.
La producción de biodiesel tiene subproductos que agregan valor a múltiples industrias como la agropecuaria y la farmacéutica. “El principal subproducto es la glicerina o glicerol crudo, que una vez purificado se utiliza en la industria farmacéutica y cosmética. También los residuos oleaginosos y la harina resultante son alimentos altos en proteínas para el ganado”, explica Righini.
La ventaja de la provincia de Santa Fe es que las empresas pueden integrar verticalmente la producción: siembra, cosecha, acopio y molienda del cereal para la extracción de aceite y la producción de biodiesel. Además, la industria de los biocombustibles en el país cuenta con un perfil exportador y la cercanía al puerto de Rosario favorece a las compañías santafesinas.
Ciencia, tecnología e innovación
Santa Fe se ha consolidado como uno de los principales polos de la economía del conocimiento del interior del país gracias a su sólida base de capital humano altamente calificado, sustentado en su entramado universitario, científico y tecnológico. La provincia cuenta con universidades nacionales de referencia, institutos del CONICET y centros tecnológicos. En 2021, Santa Fe exportó en forma directa 54.718.386 de dólares en productos biotecnológicos a 84 países, de los 5 continentes, y los principales destinos son Brasil, México y Chile.
Software, inteligencia artificial, bioeconomía, tecnología industrial y biotecnología son algunas de las áreas en las que se desenvuelven las empresas de la industria. “Un hito en la economía del conocimiento local fue el patentamiento del trigo transgénico HB4 en 2012”, destaca Fraga. “Sin embargo, aunque la actividad agrícola-ganadera son las grandes industrias que requieren de innovación, las capacidades de la provincia también se especializan en biotecnología para la salud humana, en las áreas de diagnóstico molecular, bioinformática, biomateriales, medicina regenerativa y soluciones para enfermedades complejas”.
Promoción de la industria
Santa Fe ha sancionado diferentes normativas que otorgan beneficios fiscales para las empresas de la provincia. “La actividad industrial dependiendo del nivel de ingresos está exenta del Impuesto a los Ingresos Brutos y las empresas con actividad industrial pueden solicitar un Certificado de Actividad Industrial que los exime del Impuesto Provincial de Sellos por un año”, explica Adano. “Además, por la Ley N° 8478 del Régimen de Promoción Industrial, las empresas industriales que se encuentren radicadas en la provincia, o que estén por hacerlo, pueden solicitar la exención de los impuestos provinciales por hasta 10 años”.
El Gobierno de la Provincia, también adhiere al Régimen Nacional de Promoción de la Economía del Conocimiento y tiene un régimen de beneficios propios -el Registro Provincial de Beneficiarios de la Economía del Conocimiento (REdC)- a través del cual las empresas inscriptas gozan de estabilidad fiscal y la exención del impuesto a Ingresos brutos, el impuesto de sellos y el impuesto inmobiliario, por el término de 10 años desde el momento de su inscripción.
Oportunidades
En conjunto, Santa Fe consolida un modelo de desarrollo basado en la articulación entre producción primaria, industria, logística, ciencia y tecnología. Su entramado productivo diversificado, la capacidad de agregar valor en origen y la fuerte orientación exportadora permiten a la provincia desempeñar un rol estratégico dentro de la economía nacional y regional. La integración vertical de sus cadenas, la escala de su infraestructura y la calidad de su capital humano la posicionan como un territorio clave para potenciar la competitividad del país en un contexto global cada vez más desafiante.
Con políticas de promoción activas y un ecosistema que combina tradición productiva e innovación, Santa Fe exhibe un amplio potencial para seguir creciendo y atrayendo inversiones. El fortalecimiento de sectores estratégicos como la agroindustria, la energía, la bioeconomía y la economía del conocimiento refuerza su perfil como motor del desarrollo argentino, con capacidad no solo de sostener su liderazgo histórico, sino también de proyectarse como protagonista en la transformación productiva de los próximos años.