Energía y recursos naturales

Vaca Muerta: Claves para la seguridad energética

Ante la reconfiguración de los mercados internacionales y las preocupaciones sobre la seguridad energética, Vaca Muerta reafirma su posición en el mercado de shale y GNL.
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El conflicto en Medio Oriente que comenzó en febrero de este año puso en primer plano el debate por la seguridad del abastecimiento energético y la fragilidad de un sistema que depende, en gran medida, de regiones geopolíticamente sensibles. “En este escenario, los países importadores buscan diversificar sus proveedores”, comenta Gabriel Righini, Socio Líder de Auditoría y referente de la industria de Energía y Recursos Naturales de Grant Thornton Argentina. “Y América Latina cumplirá un rol clave en el suministro desde países fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)”.

En particular, la atención se dirige en la Cuenca Neuquina, especialmente en la formación Vaca Muerta que es la 4° reserva no convencional de Petróleo a nivel global y la 2° de gas no convencional. Esta formación sedimentaria depositada en un mar de edad jurásica fue descubierta en 1931, cuando el geólogo estadounidense Charles Edwin Weaver identificó y denominó la formación geológica en la Sierra de Vaca Muerta, dentro de la Cuenca Neuquina.

Durante décadas, fue estudiada como una roca madre rica en materia orgánica, pero su potencial energético no pudo desarrollarse por las limitaciones tecnológicas de la época. Recién a partir de los avances en perforación horizontal y fractura hidráulica fue posible considerar su explotación a gran escala. En 2011, se confirmó el potencial de los recursos no convencionales de la formación Vaca Muerta y en 2013 comenzaron los primeros proyectos que la convirtieron en el principal polo de shale de América Latina.

Foto de Gabriel Righini“En menos de 15 años, Vaca Muerta avanzó de pozos exploratorios a un esquema de producción con múltiples plataformas y operaciones que en julio de este año aportó el 70% de la producción nacional, marcando un nuevo máximo histórico”, destaca Righini. “El aumento de la productividad puede explicarse por la incorporación de nuevas herramientas, optimización de las diferentes etapas de extracción, aprendizaje acumulado y una mayor inversión”.

Efecto RIGI

Argentina se encuentra entre los países con mayores recursos técnicamente recuperables de hidrocarburos no convencionales (shale). La producción actual de Vaca Muerta solo representa una fracción de la capacidad teórica de la formación, y el RIGI se ha convertido en uno de los principales catalizadores del salto en la escala de producción y de infraestructura exportadora. “Actualmente, el Ministerio de Economía ha aprobado 7 proyectos relacionados con Vaca Muerta, por USD$27.486 millones en Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires”, comenta Estanislao de León, Socio de Auditoría y referente de la industria Energía y Recursos Naturales en Grant Thornton Argentina.

Desde la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) prevén que el RIGI permitirá incrementar la producción hasta alcanzar 1,7 millones de barriles de petróleo por día y 300 millones de metros cúbicos de gas por día en 2035, contra los 500 mil barriles y 120 millones m3 previos al régimen.

Planes de inversión - RIGI

Fuente: Ministerio de Economía. Datos al 8 de octubre 2026.

Foto de Estanislao de León“El RIGI destrabó uno de los principales cuellos de botella que había en Vaca Muerta”, agrega de León. “Argentina tiene uno de los costos de gas más bajos del mundo, pero las limitaciones en el midstream afectan la capacidad de la cuenca, su crecimiento y su valor. Tres de los proyectos aprobados incluyen oleoductos, uno de los cuales abastecerá a las unidades flotantes de licuefacción que se instalarán en el Golfo San Matías, también como proyecto RIGI. Asimismo, hay un proyecto que instalará nuevas plantas compresoras para incrementar la capacidad de transporte del gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno”.

El espejo Permian

La comparación con Permian resulta inevitable para muchos. Esta cuenca estadounidense fue el principal motor de la revolución del shale y convirtió a Estados Unidos en uno de los mayores productores de hidrocarburos del mundo. Su crecimiento se apoyó en una combinación de geología favorable, financiación abundante, empresas de servicios especializadas, infraestructura disponible y acceso directo a centros de refinamiento y terminales de exportación.

En términos estrictamente productivos, algunas zonas de Vaca Muerta ya presentan resultados comparables con los mejores sectores de Permian. “La diferencia entre ambos se encuentra en la superficie”, comenta de León. “El acceso al financiamiento y las capacidades tecnológicas, logísticas y de abastecimiento en la cuenca estadounidense están más desarrollados que en Argentina. Sin embargo, en Vaca Muerta se está construyendo ese ecosistema y se están atendiendo futuras limitaciones, como la disponibilidad de mano de obra”.

Los siete proyectos aprobados en el RIGI demandarán 28.993 puestos de trabajo directos e indirectos. Ante la futura demanda de trabajadores calificados, las principales empresas operadoras y de servicios de la industria crearon el Instituto Vaca Muerta para desarrollar y formar los perfiles técnicos necesarios para garantizar la excelencia operacional en el upstream. Otra limitación que enfrentó Permian durante su período de desarrollo, fue el costo logístico; inconveniente que actualmente enfrenta Vaca Muerta, sobre todo en cuanto a la arena para la fractura. En este sentido, el país tiene que desarrollar infraestructura ferroviaria o impulsar el aprovechamiento de la hidrovía del Paraná para reducir costos y reducir tiempos.

Vaca Muerta en números

Vaca Muerta atraviesa su etapa de mayor expansión desde el inicio de la explotación comercial. En mayo 2026, la producción petrolera del país fue de 903.700 barriles diarios (bpd) con el 70% proviniendo de Vaca Muerta. En julio, se estableció un nuevo máximo, en la producción de la formación con 643,1 mil bpd y 96,5 Mm³/d de gas.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) informó que las exportaciones de combustibles y energía durante el primer semestre del año alcanzaron los USD 8.118 millones, en un contexto de mejores precios y mayor producción petrolera.

El Índice de Producción Industrial (IPI) publicado por el INDEC marcó un alza de 14,4% interanual en agosto 2026 en la extracción nacional de petróleo crudo hasta 4.606.200 m³ mensuales, explicada por un crecimiento de 26,9% interanual hasta 3.278.600 m³ en la producción de petróleo no convencional. Por su parte, el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) reportó en su informe mensual de agosto, que el 79,7% y 76,6% del petróleo y gas natural fue producido en la cuenca Neuquina.

En los últimos 6 años, los principales destinos de la producción de Vaca Muerta fueron Estados Unidos, Chile, Brasil, Australia y Perú. En 2025, Estados Unidos, Chile y Australia fueron los principales socios comerciales; mientras que en lo que va del 2026, el ranking lo lidera Estados Unidos, seguido por Chile y Tailandia.

Del potencial al liderazgo

“Vaca Muerta no reemplazará a Oriente Medio ni tendrá, en el corto plazo, la escala acumulada de Permian. Su oportunidad consiste en convertirse en una fuente adicional, competitiva y geográficamente diversificada de petróleo y gas”, concluye Righini.

“La formación dispone del recurso, del conocimiento técnico y de una curva de productividad ascendente. El próximo salto dependerá de factores que se encuentran por encima del subsuelo”, agrega de León. “Si la infraestructura y las condiciones para invertir avanzan al ritmo de la producción, Vaca Muerta se transformará en uno de los principales motores del crecimiento energético global”.